Los Javis: Fe, oscuridad y libertad creativa en La Mesías

Desde sus primeros trabajos, Javier Ambrossi y Javier Calvo, conocidos como Los Javis, han construido una obra marcada por lo pop, el exceso emocional, el humor irreverente y una profunda conexión con lo íntimo. Desde La llamada hasta Paquita Salas, su sello ha sido reconocible gracias a unos personajes que buscan sentido en medio del caos, atravesados por la música, la fe y el deseo de pertenecer.

Con La Mesías, ese universo no desaparece, pero se transforma. La serie se adentra en un terreno más oscuro, donde la religión, la familia y el trauma se entrelazan en un relato inquietante y profundamente humano. En esta conversación, Los Javis explican este giro, su evolución creativa y los riesgos que asumieron para construir su obra más ambiciosa hasta la fecha. 

A lo largo de su carrera han trabajado con el exceso, el humor negro y lo pop, pero con La Mesías entran en un territorio mucho más oscuro. ¿Qué los llevó a dar ese giro?

Javier Calvo: Yo creo que es madurez creativa y personal. Cuando hicimos La llamada yo tenía 25 años cuando rodé la película y 21 cuando la escribí. Ahora ya hemos pasado los 30 y quisimos hacer algo más oscuro, más seco, más árido. Cuando maduras creativamente dejas de poner cosas de más porque dejas de intentar gustarle a todo el mundo. Ya sabes que te van a ver, que te van a escuchar.

El lugar en el que estábamos en España era más cómodo, sabíamos que la gente iba a ver la serie, entonces quisimos retarla un poco más y hacer algo más depurado y maduro, sin perder el humor, la música y esa iconicidad que atraviesa todo lo que hacemos.

Javier Ambrossi: Sí, el punto de partida es más cinematográfico, seco, dramático y oscuro, pero el espectador va a pasar por todo lo que sabemos hacer: hay momentos de risa, musicales, pop, de ternura familiar y de belleza. Es continuista con lo que hacemos, pero para nosotros era importante demostrarnos que podíamos seguir creciendo.

Cortesía de Movistar+

La serie aborda la religión, un terreno delicado. ¿Cómo construyeron ese universo sin caer en la caricatura o el juicio?

Calvo: A nosotros más que delicado nos parece fascinante. La fe es un misterio enorme. Como decía Lorca, solo el misterio nos hace vivir. Y la fe es uno de los mayores misterios que existen.

Explorar a una madre que cree ciegamente que Dios le habla, explorar la luz y la oscuridad de la fe —aquí más la oscuridad que en La llamada— nos parecía muy interesante. Pero siempre pasando por Montse.

Ambrossi: La serie no habla de cristianismo, habla de “montseología”. Es la religión de Montse. Eso nos permitió jugar con todo, porque no hay ofensa: es una mujer que se cree su propia historia y construye su propio sistema de creencias.

Calvo: Y eso nos dio libertad para crear nuestras propias reglas. 

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Los personajes se sienten muy reales, incluso en situaciones extremas. ¿Cómo evitar la caricatura?

Ambrossi: Tratándolos con respeto. Pero el respeto no es idealizarlos, es hacerlos reales.

Calvo: Y para que sean reales deben tener contradicciones, aristas, cambios. Como cualquier persona: momentos buenos, malos, regulares. Cuando encuentras eso, puedes jugar con el personaje. Lo importante era que Montse fuera real. Y cuando lo es, puedes reírte con ella, sentir miedo, espiritualidad o incluso verla en lo más terrenal. 

Sus proyectos tienen una identidad muy clara. ¿Sienten que su voz ya está definida o sigue en proceso?

Calvo: Yo creo que está en proceso.

Ambrossi: A mí me gusta pensar que sigue en proceso. Vamos cambiando. No somos los mismos que hacían teatro para 100 personas que los que ahora están rodando con actores como Penélope Cruz o Glenn Close.

Pero también hay cosas que permanecen: el humor, la música, el tono, esa mezcla de lo popular y lo íntimo. En La Mesías, por ejemplo, el grupo Stella Maris tiene algo muy nuestro, muy de La llamada o Paquita Salas.

Calvo: Nuestra voz evoluciona, pero hay elementos que nunca van a desaparecer. 

En la serie, el pasado no es solo recuerdo, sigue afectando el presente. ¿Cómo trabajaron esa estructura narrativa?

Calvo: Nos gusta trabajar con diferentes épocas, con idas y venidas.

Ambrossi: Lo hacemos de forma muy artesanal. Tenemos una pizarra grande donde organizamos todo con post-it de colores: cada línea temporal, cada trama.

Calvo: Vamos moviéndolos, conectando momentos, haciendo que los eventos dialoguen entre sí. Es un rompecabezas.

Ambrossi: Es un caos estructurado. Está muy pensado, pero no debe notarse. Tiene que parecer que fluye solo. 

La música aquí tiene una carga particular: es celebratoria pero también inquietante. ¿Cómo trabajaron ese contraste?

Ambrossi: La música está en el origen de la serie. Queríamos crear un grupo de chicas que creyeran que con su música podían salvar el mundo.

Calvo: Esa idea tiene algo muy mesiánico, muy de líderes radicales que creen que pueden cambiarlo todo.

Ambrossi: Y encontrar el sonido fue difícil. Queríamos algo que no sonara a lo de siempre. Por eso trabajamos con Raül Refree y con Hidrogenesse, que hacen música extraña, disonante, muy particular.

Calvo: El resultado es algo que se te queda, pero que también incomoda. Como los propios personajes. 

Cortesía de Movistar+

¿Qué influencias cinematográficas sienten más presentes en La Mesías?

Ambrossi: Son muchas y muy variadas. Creo que el punto de partida es Alice Rohrwacher, con el mundo de la casa, con las niñas y sus pequeños detalles, es muy el mundo de esta directora italiana el que pasa por nosotros. 

Calvo: Evidentemente, Pedro Almodóvar es fundamental para nosotros. Pero también el cine europeo de los 90 y 2000, directores como Haneke.  También Bergman, al que recurro mucho incluso a nivel personal. 

Ambrossi: ¿Sabes a quién también hemos tenido muy presente? A Denis Villenueve

Calvo: Y hay influencias muy concretas en la serie: desde The Leftovers hasta el cine de Víctor Erice, especialmente El espíritu de la colmena, pasando por referencias como Lilja 4-ever de Luca Moodysson o Personal Shopper de Olivier Assayas.

Ambrossi: La serie va cambiando de referencias a medida que avanza, por eso tiene tantos matices. 

Cortesía de Movistar+

Han trabajado en cine, teatro y televisión. ¿Qué les permitió el formato de serie en La Mesías?

Calvo: Experimentar.

Ambrossi: Tiempo. Rodamos durante seis meses. Pudimos conocer a los personajes, reescribir, ajustar.

Calvo: En una serie puedes probar cosas, equivocarte y corregir en el siguiente episodio. Ese margen no existe en el cine.

Ambrossi: Esa libertad de prueba y error es lo que hace tan interesante la televisión.

Nos estaremos viendo con el nuevo proyecto de ustedes, ¿no? La bola negra

Calvo: La bola negra se estrena en octubre en España y veremos a ver qué pasa. 

Bueno, esperemos entonces volvernos a encontrar para hablar de ese proyecto. Hasta luego, gracias.

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