A veces la vida se pone dramática —o más bien, nosotros nos ponemos dramáticos— y sentimos que todo se nos viene encima: el estrés, la fatiga, la angustia… como si estuviéramos protagonizando nuestra propia película de desastre. Juramos que ya no la libramos. Pero luego pasa el tiempo, respiramos, damos un par de pasos atrás (aunque sea a rastras), y de pronto… plot twist: no era un océano, era un vaso de agua. Y nosotros ahí, nadando estilo olímpico. Al final, casi todo tiene solución —o al menos, margen de maniobra—. Y bueno, un poquito de drama tampoco hace daño… le da sabor a la historia. Además, visto con distancia, hasta nuestras propias “tragedias” tienen su lado cómico. Y eso, sinceramente, también se agradece.
En esta nueva etapa, Ginebras entiende el sentido cómico del casi abismo. En su nuevo álbum de estudio titulado Donde nada es para tanto, la agrupación madrileña da un paso adelante en todos los sentidos, pero sobre todo, amplía su universo sonoro y lírico sin perder su esencia. Un álbum que no se queda quieto: va y viene entre la introspección y la fiesta, se sacude entre la rabia y la ternura, y coquetea sin miedo con el desencanto mientras le guiña un ojo a la esperanza. En ese vaivén, Magüi, Sandra, Raquel y Juls se plantan con más claridad que nunca: irreverentes, chispeantes, auténticas… y cada vez con más cosas que decir y menos ganas de callarse.
Lee aquí nuestra entrevista completa con Ginebras:
Están por presentar Donde nada es para tanto. Cuéntenme la historia detrás de este material. ¿De dónde sale la inspiración y concepto de crear este nuevo material?
Magüi: Nosotras sacamos un disco, y después nos damos un tiempo para componer para ir viendo qué vamos a contar. Es lo que nos ha pasado en los últimos tres o cuatro años de nuestra vida. De alguna manera, aunque no sea un disco conceptual y compuesto en un espacio dado de tiempo, las canciones tienen una relación para que tú te puedas animar en diferentes cosas. Lo del título nos gusta explicarlo, porque, aunque nada es para tanto, sí hay cosas que son para tanto. Añadimos el ‘donde’, para que durante este rato que nos estas escuchando, intentes que lo de fuera no sea para tanto, aunque sí lo sea. Hay mucha amistad en el disco, que es lo que nos ha sostenido durante todo este tiempo. Es verdad que somos muy diferentes a como éramos en el 2019 cuando empezamos con el proyecto. A lo mejor, la gente espera esta cosa festiva o incluso de broma, pero con el paso de los años nos hemos dado cuenta que queremos contar más cosas. Hay diversión en el disco, pero con un trasfondo para reírnos de la desgracia. Esto es un resumen general.
¿Recuerdan algún momento de su vida en donde realmente aplicaron la de: ‘Nada es para tanto’?
Magüi: Uffff, un montón [Risas]. Los tres años que pasé en depresión por un hombre [Risas].
Raquel: A mí me gusta mucho que, ya cuando pasa un tiempo, ves una situación desde lejos y dices que tampoco era para tanto. Por un lado eso, pero también pasa mucho que subimos al escenario con algo en la cabeza y al bajarnos se nos ha olvidado. Habrá gente de nuestro público que le pase mucho esto. Cosas que no son para tanto.
Juls: Yo creo que cuando tienes una vivencia dolorosa porque es la primera vez que te ha pasado, o porque no esperabas que cierta persona ya no esté en tu vida de la manera en la que estaba, al final una va teniendo decepciones. Esto trasciende a lo que aprendes y lo trabajas, pero no es para tanto.
Raquel: Algo en común que nos haya pasado como Ginebras, pues…
Magüi: Siempre salgo yo como la afectada [Risas].
Raquel: Creo que ha sido al principio de este disco, que no teníamos ninguna canción y entrabamos en pánico. Pensábamos que nos íbamos a la mierda y se acababa Ginebras, pero ahora estamos haciendo una entrevista para ROLLING STONE en Español. No era para tanto e hicimos 35 canciones para este disco.
Ya hasta tienen de más…
Magüi: Tenemos para otro disco.
Raquel: Hacemos un llamado para quienes quieran comprar las canciones [Risas].
Juls: Será mejor guardarlas para otra crisis [Risas].
El álbum literal es su diario, ¿qué tanta catarsis hubo al abrir al público sus secretos o pensamientos más personales?
Sandra: Justo ayer puse todos mis diarios juntos y abrí una página al azar entre el 2016 y 2024. Leí un día y me trasladé a ese momento. Con nuestras canciones hacemos eso: trasladarnos a un momento. A veces, cambiamos de sentido, porque cuando hacemos una canción para una persona en concreto, y la escuchas cinco años después, tienes un ligero recuerdo de esa persona, pero puede que pienses en otra; creo que eso es lo maravilloso de las canciones. Te van trasladando a momentos, pero también puedes resignificar esa canción. La canción de ‘Mi diario’ la escribimos sobre algo que nos pasó, una vivencia, pero era todo malo, pero joder, ¿por qué es todo malo? Hemos pasado con mogollón de cosas buenas, entonces, ¿por qué solo escribimos las cosas malas? Desde ese momento, nos hemos esforzado un poco más en recordar las cosas bonitas que nos pasan. Hicimos una canción, para cuando estés un poco más floja, pues coges esa canción para estar en un mejor momento. Es un poco igual con ‘Las chicas en Berlín’.
Magüi: Me encanta la idea de las canciones como diario. Aparte de Ginebras, tengo un archivo con canciones mías de hace millones de años, y de repente las escucho ahora y me dijo que qué suerte expresar la suerte que tenemos de expresar lo que nos pasa a través de la música. Es como un recordatorio de lo que hemos sido.
Raquel: También nos pasa como oyentes. Nos teletransportamos a otro momento en el pasado. El oyente la hace suya y retrata algo de lo que le ha pasado. Las canciones son mucho de la interpretación de cada persona. Es un diario para la gente del futuro.
Me gusta que se tomen el tiempo para apreciar mucho más los buenos momentos.
Magüi: Sí. Y es que cuando estás feliz, te concentras en serlo, pero desde que hicimos esa canción, reflexiono sobre mis días y lo asombrosos que han sido.
Raquel: Y lo que pasa es que también la psicóloga te manda a escribir cuando estás en la mierda, no cuando estás feliz.
Magüi: También está bien ver en la página siguiente que han habido días buenos, vamos.
Además, el sonido también se expande. Presentan una versión más rock de la agrupación, ¿cómo experimentaron esto?
Juls: Todo parte de que cambiamos de productor. Al principio, les descubrimos porque tuvimos que grabar un par de canciones para una promo y demás, y de ahí nos gustó mucho cómo trabajamos y el sonido que nosotras les poníamos y lo sacaban. En este disco queríamos que hubiera un poco de eso. Teníamos muy claro que sonara muy guitarrero, que hubiera mucho esa fuerza, porque al final tratamos temas de cosas que nos han dolido, pero desde la fuerza y diversión. Eso queríamos trasladarlo a los instrumentos y sonido. Con ellos ha sido fácil. Nos hemos entendido bastante bien.

Este es su tercer álbum de estudio, ¿cómo dirían que ha evolucionado su habilidad lírica? ¿Crees que cada vez es más introspectiva?
Raquel: Hemos ido al estudio con todo más claro, además de que hemos hecho una preproducción del disco, que es la primera vez que lo hacíamos con Manu y Víctor. Ahora sabíamos perfectamente lo que queríamos meter, cómo queríamos sonar y las referencias. Ya somos mucho más conscientes. A nivel intención también estamos muy claras con lo que queríamos contar, que llevábamos un tiempo queriendo expresar. Era una necesidad de hablar de otros temas muy potentes. Fuimos al estudio con ganas de vomitar.
Sandra: Es una evolución natural. Es una especie de diario, entonces tú no puedes escribir canciones de hace años con la mentalidad de ahora, sobre todo porque claramente aprendemos a expresarnos de forma distinta, lo que se ve plasmado en las canciones.
Magüi: A mí me apasiona el proceso y pensar en los futuros proyectos por el constante cambio.
Sandra: Es sin forzarlo, porque no vamos a intentar hacer una canción con un mogollón de metáforas igual que otros artistas porque les funciona.
Magüi: Igual luego nos da por hacer eso.
Sandra: Que sí hay metáforas en el disco, pero es porque es natural y no forzado. Esto es lo bonito. También la gente va evolucionando con nosotras y nuestras letras.
Magüi: Somos como las lentejas: o te las comes, o las dejas [Risas].
¿Tuvieron algunas referencias musicales en el proceso?
Sandra: Sí. Solemos mencionar a Olivia Rodrigo, quien personalmente me marcó muchísimo porque es una diva que le está metiendo rock en vena. Me preocupa y me enfada la edad que tiene, de verdad es increíble. Yo creo que es una gran referencia.
Magüi: También venimos mucho de rock clásico como The Beatles y Oasis, quienes siempre están ahí.
Raquel: Hay referencias de la base de Ginebras.
Magüi: Es un pop rock femenino que nos ha inspirado un montón.
Raquel: También Taylor Swift, que nos hemos visto inspiradas por sus eras.
Sandra: Todas las canciones que ella escribe son que de verdad le salen desde lo más profundo. Eso también ha influido para contar nuestra movida, aunque tengamos que desnudarnos metafóricamente delante de la gente. Eso ha hecho Taylor Swift con nosotras.
¿Dirían que ya han llegado al lugar sonoro y lírico que quieren con Ginebras?
Magüi: A mí sí me gusta el lugar donde estamos ahora, mucho más que otras veces.
Raquel: Estamos más estables, pero también pasan cosas muy chulas. Nuestra carrera ha sido muy loca y corriendo. Ahora estamos en un momento más estable y consciente. Sabemos que es nuestro trabajo. Estamos en un momento increíble.
Sandra: Creo que vamos a pasar por muchísimas eras y sentimientos. Creo que lo más importante es que cada disco que hagamos nos guste a nosotras, si luego le gusta al público, pues que increíble, pero que nos guste a nosotras. Eso ha costado, pero todas salimos del estudio contentas.

¿En qué etapa de Ginebras creen que llega Donde nada es para tanto?
Juls: Creemos que cuando llegamos a los 30, te das cuenta de cómo va funcionando la vida. Tienes tus más y menos, ya no es la vida de yupi. Hay cosas que son para tanto y cosas que no son para tanto.
Sandra: Sentar cabeza no es simplemente comprar una casa, casarse y formar una familia, sino crecer, conocerte y aprender un mogollón de la vida. Mucha gente dice que los 30 son lo mejor porque ya sabes quién eres. Ya sabes tu personalidad y esencia.
Raquel: Igual cuando tienes cinco o seis años y estás experimentando con el mundo, en plan a nivel texturas, y a los 20 experimentas en sentimientos, pues a los 30 ya tienes más claro quién soy y a dónde tiro.
Sandra: Se puede referir esto mismo a nivel musical.
¿Cómo invitarían a alguien a escuchar a Ginebras?
Raquel: Pues si tienen algo en la cabeza rondando y que no les deja hacer otras cosas, que se pongan nuestra música para que las cosas se partan.
Magüi: Yo diría: ‘Recurre a Ginebras, tanto si estás bien como si estás mal’.
Sandra: Yo les diría que escuchen una canción con todos los sentidos y a ver qué te pasa.
Entradas Recientes
- Ashley Monroe, Amy Grant, Ruby Amanfu y más
- James Blake pide que se eliminen sus créditos en 'Bully' de Kanye West
- Ed Sheeran regresa al número 1 en el resumen mensual de Boxscore
- Nuevo sencillo de Backstreet Boys 'Bottle Up' en el tráiler de la película 'Paw Patrol'
- ¿Escuchaste a Agustín Capponi? – FM Rock & Pop 95.9
- Ginebras y la tragicomedia de lo que nada era para tanto
- 'So Far So Fake' de Pierce the Veil encabeza la lista de reproducción de rock convencional
- Universal Music Group anuncia un programa de recompra de acciones por valor de 574 millones de dólares
- Ezekiel Lewis nombrado presidente y director ejecutivo de Epic Records
- Nick Cannon llama a los demócratas “Partido del KKK” y dice que apoya a Trump
- LISA de BLACKPINK anuncia residencia de Viva La Lisa en Las Vegas
- Aria Vega: La voz en ascenso de Barranquilla
- Sorpresivo regreso de Rush a los escenarios
- Becky G, Joy y Julieta Venegas entre las homenajeadas por Mujeres Latinas en la Música 2026
- Rozonda 'Chilli' Thomas de TLC niega haber apoyado a Trump: 'No soy MAGA'


