Todo inició con la búsqueda de tener algo nuevo que contar durante una gira futura. Ana Torroja se sentó frente al papel con el propósito de escribir dos o tres canciones, pero se tropezó con el síndrome de la hoja en blanco. Sentía que le faltaba motivación para tomar la pluma y dejar fluir sus ideas, por lo que se cuestionó si ya lo había dado todo y si ya había llegado el momento de bajar el telón. Optó entonces por despejar esta turbulencia de pensamiento allí mismo, pero a modo de diario pues, a lo mejor, sucedía como en otras ocasiones y estas dudas simplemente se quedarían allí como una declaración íntima entre quien escribe y un testigo que no juzga. No ocurrió así, y terminó por transformarse en la canción que sentaría las bases para el proyecto musical de corte confesional que ahora se conoce como Se ha acabado el show.
Te puede interesar:
“Hice camino al andar”, dice. “Empecé a escribir sin tener ni idea de dónde quería llegar, ni siquiera de si iba a llegar”. Esa primera canción —que es la que titula al disco—, le hizo establecer una conversación entre la “Ana persona” y la “Ana artista”, y se dio cuenta de que había muchas cosas que se había guardado por años. “El cuerpo me pedía sacarlo, porque había alguna cosa que estaba enquistada y necesitaba reconciliarme con eso”, añade. Esta tarea no podía recaer en nadie más que en ella misma, y esa es la razón por la que Torroja figura como coescritora de todas las canciones que conforman al álbum.
Cuando hizo parte de Mecano, eran los hermanos José y Nacho Cano quienes escribían las canciones que luego Torroja hacía suyas con su interpretación, y solo en una ocasión fue incluida en los créditos de composición. Luego de la disolución de la banda y de retomar su carrera en solitario, la española empezó a involucrarse más activamente en las letras, figurando como coautora de algunas, pero siempre dejando espacio para cantar las composiciones de otros autores. Aquí esto no ocurre, siendo la primera vez en toda su discografía en la que su firma como escritora está en todos los cortes. Esa es una de las razones por las que considera que este es su mejor trabajo hasta el momento pues, más allá de sentir que no existe ninguna canción de “relleno”, denota una honestidad más profunda que en álbumes previos.
En algunos cortes habla sobre los altibajos de las relaciones humanas y la dependencia emocional que muchas veces se opone a la razón. Por ejemplo, en ‘A veces’ aborda la contradicción de sentir rencor, pero aún desear ser querida (“A veces tengo ganas de perderte/A veces tengo ganas de que estés”), y en ‘Problemas de conversación’ canta junto a Esteman sobre la posibilidad de regresar a un lugar del que ya se despidió. Sin embargo, sus mejores letras surgen en aquellos temas en los que se canta a sí misma y expone sus dudas existenciales sin máscara.
En esos casos, Torroja expone el conflicto de una identidad personal que supera en cantidad a los años en los que fue la “vocalista de”, reconociendo que ese pasado siempre tendrá un peso pero que, de todas formas, prefiere vivir el ahora y mirar hacia el futuro. Temas como ‘La maleta’ o ‘Rosa del desierto’ hablan de esto desde el agradecimiento y la ternura: en la primera, la cantante habla sobre cargar siempre consigo “una maleta que a veces es ligera” y que otras veces pesa, y la cual quiso soltar muchas veces; en la segunda, comprende que la persona que es hoy en día se hizo fuerte gracias a quien fue antes. Y así como hay lugar para la fortaleza, en ‘Se ha acabado el show’ y ‘Cuanto me falta’ se muestra frágil al confesar que ha sentido real la posibilidad de no seguir, aunque siempre termina dando un esfuerzo más que, para su fortuna, nunca ha sido el último.
“Te hace sentir muy libre cuando sacas esas cosas con las que no te has reconciliado todavía y también te hace agradecer”, comenta y aclara que, pese a que el proceso no ha sido sencillo, le encanta el carácter terapéutico de la música que le permite sanar heridas. “Yo creo que por eso también es tan difícil decir ‘se ha acabado el show’. Cuando lo pensé, luego me empezó a entrar un vértigo de, ‘¿Qué voy a hacer ahora?’. Es de alguna forma adictiva, pero en el buen grado de la palabra”, apunta.
En su tarea de seguir encontrando motivaciones para extender ese show, tomó la decisión de aventurarse en la independencia dado que en el lugar en el que estaba querían que siguiera aferrándose al pasado. “Si camino hacia algún lado es hacia adelante y no hacia atrás. Soy bastante poco nostálgica en ese sentido”, subraya. Para ella era necesario rodearse de un equipo de trabajo que entendiera lo que quería hacer a su edad y con el que pudiera explorar cosas nuevas y diferentes, así que llamó a su viejo colaborador Andrés Levin, quien le sugirió la idea de reunir a varios productores jóvenes que pudieran aportar sus experiencias y perspectivas diversas.
De este modo, terminaron siendo cinco los productores del álbum: Burghost (Fernando Burgos), Alex Patri, Dan Solo, Andrés Levin y Santiago Rodríguez que, por sus iniciales, se bautizaron B.A.D.A.S. Fue un riesgo que Torroja estuvo dispuesta a tomar y que, al final, le dio el resultado que esperaba.
“Yo creo que ha sido una de las experiencias más bonitas que he vivido en toda mi carrera”, dice la artista. “Una de las cosas más bonitas fue ver cómo dejaron los egos aparte en favor del proyecto, de la aventura”. Entre los B.A.D.A.S. se dio una sinergia tal que cada uno sabía qué era lo que necesitaba una canción para mejorar o, por el contrario, comprendía cuándo era el momento de dar un paso atrás para que fluyeran las ideas de otro. Lo mismo le sucedió a Torroja pues si bien era ella quien llevaba la batuta, buscaba encontrar otros puntos de vista sobre sus canciones que, por el sesgo de haberlas escrito ella misma, podría estar ignorando.
“Cuando les entregué las maquetas a los productores y ellos empezaron a trabajar, yo no había llegado aún a México. Cuando llegué y me empezaron a poner las ideas que tenían sobre algunas de las canciones, dije, ‘Wow. No se me habría ocurrido nunca ir por aquí o ir por allá’. Entonces el dejar hacer, a mí que me gusta siempre llevar el control de las cosas, ha sido un aprendizaje muy positivo y muy necesario para futuros. Y para mi vida en concreto”, medita.

Además, Se ha acabado el show terminó siendo un trabajo multicultural por los distintos orígenes de todas las personas que estuvieron involucradas —México, Colombia, Chile, Venezuela, Argentina y España—, y esto se refleja en el eclecticismo del sonido. No se aproxima a la experimentación de Mil razones (2021), en donde la cantante y compositora se adentró en el mundo de la música electrónica, pero sí recurre a baladas vintage, funk, synth pop e incluso a un poco de ska, lo cual refuerza el sentido de libertad que le ha otorgado la independencia.
Torroja habla con calidez y con una serenidad propia de alguien que lleva años en la industria, pero que todavía tiene ansias por seguir descubriendo nuevas posibilidades dentro de su oficio. Durante la conversación, afirma varias veces lo orgullosa que se siente del trabajo que tardó dos años en hacer y del equipo que la ayudó en el proceso, al cual ahora considera como familia. También se muestra contenta por el recibimiento que han tenido sus nuevas canciones y tiene el presentimiento de que perdurarán en el tiempo porque son más suyas que nunca. “A veces me preguntan si me siento vulnerable a la hora de escribir”, cuenta. “Al principio sí, con en el primer y segundo disco quizás, pero creo que es una de las cosas más sanas que he podido vivir y disfrutar”.
Entradas Recientes
- Madonna y Lola León hablan sobre la canción 'Confessions II' 'The Test'
- La revolución gastronómica de Andrés Nieto: arte, emociones y comida
- El show aún no acaba para Ana Torroja
- P&R: Guille Galván – Rolling Stone en Español
- Christian Meier: “Los tiempos cambian, y esa también es una de las leyes de la vida”
- Muere el cofundador y director ejecutivo de Bella Figura a los 58 años
- La mejor época de AQUIHAYAQUIHAY ya comenzó
- Jon Pardi anuncia el divorcio de su esposa Summer Pardi
- Los Pericos cierran el ciclo de Sesiones Inmortales con “La Verdad”
- Muse alcanza el número 1 en las listas de álbumes del Reino Unido con 'The Wow! Señal'
- El himno de Caifanes inspira a México antes del partido del Mundial contra Inglaterra
- Sam Fender y Olivia Dean se acercan a los récords históricos de las listas británicas
- 'Dracula' de Tame Impala y JENNIE alcanza el número 1 en la lista Pop Airplay
- Dolly Parton agradece a Taylor Swift y Travis Kelce por la donación de 2 millones de dólares
- Andrés Calamaro visitó a la Selección argentina en Miami: las fotos con Messi, Scaloni y De Paul


