Jack Antonoff: “La música es todo lo que tenemos”

Pocas personas han influido tanto en el sonido del pop contemporáneo como Jack Antonoff. Como productor, ha participado en algunos de los discos más celebrados de la última década; como músico, ha convertido a Bleachers en un espacio donde las canciones funcionan como una conversación íntima y constante con su audiencia. Aunque su nombre aparece detrás de éxitos masivos y estadios llenos, Antonoff sigue hablando de la música desde un lugar profundamente personal, casi artesanal: el de alguien que aún se sienta en una habitación buscando capturar una emoción antes de que desaparezca.

Con el lanzamiento de Everyone for Ten Minutes, el músico regresa a temas que han marcado gran parte de su obra: la familia, la pérdida, el amor, la identidad y el paso del tiempo, pero lo hace desde una perspectiva luminosa. En esta conversación con Rolling Stone en Español, habla sobre la honestidad como acto de esperanza, la conexión casi familiar que mantiene con los seguidores de Bleachers, las huellas de New Jersey en su sonido y por qué, pese a todos los cambios de la industria, sigue convencido de que la sinceridad continúa siendo el corazón de la música.

¿Qué has estado haciendo últimamente?

He estado corriendo de un lado a otro organizando todo lo del álbum, pero esta semana volví al estudio, lo cual estuvo muy bien. Para mí es importante no estar demasiado tiempo lejos de eso. Me descontrolo.

¿Qué parte de esos días adolescentes tocando en bandas en New Jersey sigue viva hoy en Bleachers?

La parte más importante, ¿sabes? Mi vida ha cambiado de muchísimas maneras y, al mismo tiempo, no ha cambiado nada. Mi cuerpo sigue haciendo lo mismo y sigo haciéndolo por las mismas razones. A veces incluso me sorprende lo parecido que sigue siendo todo. Ir de gira, tocar en shows, dormir en hoteles, subir a un avión, ya sabes. Las habitaciones son más bonitas ahora, pero sigue siendo lo mismo.

Es una gran respuesta, sin duda. Bleachers nació cuando tu carrera como productor estaba despegando muy fuerte, ¿cierto? ¿Qué necesitabas de tener tu propia banda?

Bueno, siempre he tenido mi propia banda. Lo hago desde que tenía como 13 años. Es simplemente lo que hago. No hay una respuesta más profunda para todo esto. Así es como me comunico conmigo mismo y con el mundo, así ha sido siempre. Desde niño escribía canciones, tenía una banda, salía a tocarlas y luego ayudaba a mis amigos con sus discos. Como dije, todo se ha vuelto mucho más grande, pero sigo haciendo exactamente lo mismo que siempre he hecho y es lo que pienso hacer toda mi vida.

Alex Lockett

Hablemos del nuevo álbum. ¿Qué significa para ti el título Everyone for Ten Minutes?

Para mí significa el final del experimento fallido de creer que todo el mundo necesita llegarle a todo el mundo. Es lo opuesto a lo que se siente estar en una banda, salir de gira y hacer música. Yo simplemente estoy allá afuera buscando a mi gente, y cuando vi esa frase pensé que era hermosa. Es casi como una armadura de protección: solo puedes ser accesible para todo el mundo durante cierto tiempo. Así se siente lanzar un álbum. Es como si lo arrojaras al mundo entero, pero en realidad solo estás buscando a tu gente.

Este nuevo álbum toca temas como el duelo, el matrimonio y la muerte, pero tú lo has descrito como “esperanzador”. ¿De dónde viene esa esperanza?

Bueno, ser honesto ya es algo esperanzador. No es tan simple como hablar de cosas positivas. Para mí, la esperanza en mi música consiste en hablar de las cosas más difíciles de mi vida y encontrar algún destello de luz dentro de ellas. Creo que muchas de mis canciones más tristes son las que mi audiencia siente como más esperanzadoras, porque el acto de ser tan honesto y tan directo es en sí mismo un acto de esperanza. Depende de qué tan profundo quieras ir. Un oyente casual puede escuchar más disonancia, pero mi audiencia entiende lo esperanzador que es porque conoce el camino para llegar hasta aquí y toda la historia previa.

¿Podemos hablar de algunas canciones del álbum? Empecemos con ‘sideways’, el tema de apertura. ¿De dónde nació esa canción?

Nació de reconectarme con mi historia de origen de una forma nueva. Había mucha alegría, libertad y emoción cuando me fui de casa a los 15 años para salir de gira, pero también había mucha culpa. Era como cortar una relación ancestral. Mis antepasados fueron inmigrantes y, una y otra vez, solo buscaban un lugar, trabajo, una familia, seguridad y felicidad, y luego llego yo, la primera generación de mi familia que se salió de ese camino: me fui de casa, no fui a la universidad, hice música y todas esas cosas. Fue muy poderoso. Esa mezcla entre libertad y culpa me parecía muy interesante y quería volver a contar claramente mi historia de origen, porque vivimos en una época donde todo tiene una huella digital que a veces solo muestra una parte de la verdad o incluso mentiras completas. En ‘sideways’ me sentí realmente decidido a explicar exactamente cómo llegué hasta aquí.

Alex Lockett

Increíble. ¿Y qué hay de ‘dirty wedding dress’?

La canción sucede durante la noche de mi boda, aunque realmente no trata de eso. En el fondo habla sobre a quién dejas entrar en tu vida. Hubo algo de esa noche —estar nosotros dentro y tener multitudes afuera— que me recordó muchísimo cuánto amo a mi audiencia, porque ellos son quienes realmente pueden entrar. Sabía que iba a escribir sobre esa experiencia. Lo que no imaginaba era que lo haría de una manera tan metafórica, pero así terminó saliendo.

Hablemos de ‘upstairs at els’. ¿Qué representa esa canción?

Para mí es como el final de una película. El álbum realmente termina con ‘i’m not joking’ y luego ‘upstairs at els’ es como cuando empiezan a rodar los créditos. Básicamente es la sensación de terminar algo que amas y finalmente poder llamar a tus amigos, relajarte y pasar tiempo con ellos.

Esta es una pregunta que siempre le hago a los productores: ¿cómo sabes cuándo es momento de soltar una canción, un proyecto o un álbum?
Cuando mi instinto me lo dice. Es algo muy fuerte y muy claro. Nunca he tenido problemas con eso. Es muy fácil para mí reconocerlo. Paso muchísimo tiempo persiguiendo y buscando esa sensación, y cuando finalmente la encuentro, es la cosa más reconocible del mundo para mí. Muy clara y muy poderosa.

Cuando está listo, está listo.

Exactamente. En ese punto ya no sigo moviéndole cosas. Siempre he sido así. Desde niño haciendo música, sé cómo me siento respecto a las cosas, sé lo que escucho en mi cabeza y sé cuándo finalmente lo escucho grabado.

Alex Lockett

¿Cómo describirías el sonido de New Jersey hoy en día, si es que existe algo así?

Claro que existe [risas]. Es música costera, que tiene una sensibilidad muy específica, pero también oscila constantemente entre un gran espectro de esperanza y devastación. Es tan triste y disonante como poderosa y esperanzadora. Se mueve bellamente por todo ese espectro.

¿Hay algo que escuches o hagas para desconectarte un poco de producir música?

La verdad no. No es algo de lo que necesite desintoxicarme. Amo escuchar las cosas en las que estoy trabajando y mantener una relación intensa con ellas. Nunca quiero alejarme de eso.

Has descrito a la audiencia de Bleachers como una familia. ¿Qué hace que esa conexión se sienta tan real para ti?

Les hablo de una forma muy honesta y llevamos muchísimo tiempo teniendo una conversación que se vuelve cada vez más profunda, como pasa en cualquier familia o relación larga.

¿Crees que las audiencias están buscando sinceridad otra vez? Vivimos en un mundo dominado por algoritmos. ¿Qué piensas que la gente está necesitando hoy?

No creo que la gente haya dejado de querer sinceridad alguna vez. Nadie dejó de quererla. El trabajo que más logra conectar siempre ha sido profundamente sincero. Lo que pasa es que hay mucha gente poderosa intentando imponer otras cosas, pero realmente no funciona. Por más que la música se venda, se use en todas partes y esté en el centro del comercio, la tecnología y todo eso, no es así para quienes la hacemos. Nosotros solo estamos sentados en habitaciones, solos o con muy pocas personas, tratando desesperadamente de alcanzar una emoción y capturarla en una grabación, para luego compartir una conexión muy pura con nuestra audiencia. Todo el ruido alrededor puede ser confuso, pero no refleja lo que realmente ocurre por dentro. No creo que haya existido nunca una verdadera tendencia en contra de la sinceridad.

Increíble, sí. Eso no lo pueden cancelar. Cuando trabajas con Bleachers, ¿sientes que hay una separación entre Jack el productor y Jack en Bleachers?

No realmente. Todo sale de la misma parte de mi corazón.

¿Qué es lo que todavía te da fe en la música hoy?

Todo. Creo que esa pregunta parte de la idea de que algo anda mal, pero no es así. La música es todo lo que tenemos.

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