Con amor a nuestra tierra
Pá cuidarla y respetarla
Le cantamos claro y fuerte
Al que quiera maltratarla
Con esa copla se presentó la decimonovena edición del Convite Cuna Carranguera, que se realizará en Tinjacá, un pueblo boyacense muy cerca del famoso Villa de Leyva. Un festival en el que no priman las luces ni los juegos pirotécnicos, sino algo mucho más importante: la raíz a la que todos estamos conectados, el campo y el campesino. Y en esta nueva edición, como su copla de bienvenida muy bien lo dice, el cuidado de nuestra tierra también juega un papel especial.
“Hay una concordia y una amistad entre toda la gente. Es muy bonito ver personas de todas las clases sociales, de todos los estratos y condiciones, mezclados y felices bailando unos con otros”, dice Eduardo Villareal, uno de los organizadores del evento. También, Marco Villareal, productor y músico en el más reciente álbum de Jorge Velosa, dice: “Es un encuentro diverso, inclusivo y sin prejuicios. El baile se vuelve una zona de encuentro. La carranga entra por los pies, llega al corazón y también a la cabeza, donde te hace pensar -como dice el maestro Jorge Velosa-. El mejor aplauso en las músicas campesinas, es el que se da contra el suelo con los pies”. Y ahí es donde radica una de las grandes bellezas de nuestras músicas, de nuestras músicas folclóricas: nos pertenecen a todos, sin importar la edad ni el nivel socioeconómico. Las músicas campesinas son un encuentro alegre que nos une como país.
Desde su primera edición, en 2008, uno de los grandes objetivos del evento ha sido conservar y enseñar las tradiciones campesinas a las nuevas generaciones y a personas de otros lugares. Una labor primordial en días en los que al campesino no se le mira con el orgullo que se debería. Porque no se trata solo de dar gracias por su labor indispensable para la vida, sino de entender una filosofía de vida muy necesaria en tiempos en los que el consumismo y la inmediatez parecen llevárselo todo… menos esa bella forma de ver la vida en el campo. Para entenderlo mejor, basta con escuchar ‘En el campo todo sirve’ o muchas otras canciones de carranga, ese género musical que nos enseña sobre la vida campesina.
Desde agrupaciones de niños hasta artistas ya posicionados y con amplias trayectorias, el Convite Cuna Carranguera siempre ha promovido el talento sin importar la edad o el recorrido dentro de la música. Este 11 de octubre podremos bailar y escuchar a artistas como Jacinto y sus hermanos, Gato’e Monte, Los Compadres, Los Hermanos Amado, Los Rolitos de la Carranga, la Banda Sinfónica de Tinjacá, Danzas de Tinjacá y muchos más.
El festival también contará con un espacio dedicado a los oficios campesinos, donde se expondrán diversas tradiciones y saberes que hacen parte de la identidad de esta región.
Uno de los grandes problemas de las músicas campesinas y de los festivales que las rodean es la industrialización acelerada, que termina por robarles su verdadera esencia, esa misma que resguardan en el Convite: “Mientras se realice en un pueblo semi rural y el fundamento principal sea resguardar la cultura campesina, el Convite Cuna Carranguera no perderá su esencia”, proclaman sus organizadores.
De igual manera, resaltan que el Convite sí debe tener un crecimiento, pero uno en pro de seguir enalteciendo las escuelas de formación y las manifestaciones culturales como la gastronomía o los mercados campesinos, esas otras manifestaciones que al final, son las que terminan nutriendo a nuestras músicas. “El crecimiento debe verse reflejado en el apoyo estatal y en la empresa privada, para poder dignificar aún más a nuestro músicos y poder hacer un convite de varios días o uno itinerante, que vaya por diferentes pueblo o veredas. Nuestro objetivo no es tener una tarima gigantesca, y aunque las cifras de asistencia al final terminan siendo importantes, lo verdaderamente primordial es resguardar nuestras culturas campesinas”.
El evento se lleva a cabo cada año, en gran parte, gracias a las donaciones del público. En esta edición, estas han superado un poco el 50 % del objetivo planteado. Así que, si desea hacer parte, lo invitamos a seguir a @cuna.carranguera, donde encontrará la cuenta a través de la cual podrá ayudar a seguir preservando la cultura y los saberes campesinos.
“Un faro donde la música florece y la cultura se revitaliza a partir de su esencia profunda”. Así es como, con pocas palabras, definen de manera muy acertada al Convite Cuna Carranguera: un festival familiar dedicado al campo, al campesino y a todos esos saberes que debemos conservar. “Que vengan con los oídos y el corazón abiertos. Dispuestos al encuentro y entender la diversidad. Dejarse conectar de la manera más profunda posible, no solo desde el baile, también, desde todo eso que está por detrás: ser carranguero es una forma de vida en la que se respeta el medio ambiente, la diversidad y se busca la paz” reflexiona Marco. ¡A bailar como loco con la carranga, sumercé!
Dice una copla muy famosa:
Esto dijo el armadillo
bajando por la colina:
¡Viva el campo, viva yo,
el vecino y la vecina,
y vivan quienes pregonan
la cultura campesina!
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