En Colombia, el café siempre ha sido ritual, identidad y rutina. Pero ahora también quiere ser plan. Con esa idea en mente, NESCAFÉ® y la agencia Leo lanzaron ColdLaboration, una campaña que busca cambiar la forma en que los colombianos se relacionan con el café frío y que pone a Leo como el motor creativo detrás de una nueva conversación cultural alrededor de la bebida.
La iniciativa acompaña el lanzamiento de NESCAFÉ® ICE, una nueva línea de café soluble diseñada para disolverse en frío en cuestión de segundos. La innovación técnica es clara: preparar café frío en agua o leche sin máquinas ni procesos complicados. Pero la apuesta real va más allá del producto. Leo entendió que el desafío no era solo introducir una nueva bebida, sino cambiar un hábito profundamente arraigado en el país del café caliente.
Ahí aparece ColdLaboration: una plataforma creativa que invita a ver el café frío como una experiencia social, flexible y personalizable. En lugar de presentar el producto como una simple bebida funcional, la campaña lo plantea como un punto de encuentro para experimentar, compartir y construir rituales propios.
La estrategia responde a un cambio generacional evidente. En Colombia, el 8% del café ya se consume frío, una tendencia liderada por personas entre 18 y 35 años que concentran más de la mitad de ese consumo. Para esta generación, el café dejó de ser únicamente una forma de activarse por la mañana: se volvió un elemento de estilo de vida, algo que puede mezclarse, reinterpretarse y adaptarse a cada momento.
Leo tomó esa lectura cultural y la convirtió en narrativa. En lugar de replicar la lógica del coffee shop, la campaña busca llevar la experiencia del café frío al hogar, un terreno donde todavía existe una oportunidad enorme. Mientras que el consumo frío fuera de casa alcanza el 14%, dentro del hogar apenas llega al 5%, una brecha que la marca quiere cerrar.
El resultado es Casa ICE, un espacio conceptual donde el café se transforma en experiencia, laboratorio creativo y punto de encuentro. Allí la bebida funciona como detonante para la experimentación: mezclas, recetas improvisadas, combinaciones con leche, hielo o sabores. La idea central es simple pero potente: “nosotros ponemos el café, tú pones la diversión”.


La campaña también se conecta con la cultura pop y con una generación que entiende el consumo como algo colectivo. En ese contexto aparece Juliana Velásquez, quien participa como rostro de la iniciativa y puente con una audiencia que ve el café como parte de su identidad cotidiana, no solo como combustible.
Más que un lanzamiento de producto, lo que NESCAFÉ y Leo están intentando es redefinir el momento cultural del café frío en Colombia. En un país donde el café caliente es casi una institución nacional, transformar ese ritual implica creatividad, narrativa y paciencia.
Leo, en ese sentido, juega el papel más interesante: no solo vender un producto nuevo, sino ayudar a imaginar una nueva forma de tomar café. Y en un territorio tan cargado de historia como el del café colombiano, eso ya es una jugada audaz.
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