Alanis Yuki es una de las artistas que empieza a generar atención dentro del panorama alternativo mexicano. Su proyecto se caracteriza por una propuesta directa y honesta que no responde a un solo género. En su música conviven influencias del R&B, el rock y los sonidos que creció escuchando en el norte del país, pero su proceso creativo parte más de los gustos y de lo que se siente natural en el momento que de la intención de encajar en una categoría específica.
Una parte importante de su proyecto es que lo desarrolla junto a sus hermanos Mateo y Sebastián. La música que hacen surge desde una dinámica familiar y desde un contexto en el que han tenido que construir sus herramientas poco a poco. Esa cercanía también se refleja en sus canciones, que suelen partir de experiencias personales y de una forma de escribir simple y directa. “Tipo Espinoza Paz”, dice Alanis.
En poco tiempo, Alanis ha empezado a aparecer en escenarios importantes. Abrió la presentación de BB Trickz en México y también el concierto de Nsqk en el Palacio de los Deportes, frente a miles de personas. Con apenas un puñado de canciones publicadas, su proyecto empieza a generar conversación dentro de una escena alternativa mexicana cada vez más diversa.
En 2025 lanzó Veintidos, un mixtape nacido sin pretensiones que muestra su potencial como artista. Hablamos con la artista de Chihuahua sobre su proyecto, influencias y ambiciones. Lee la entrevista a continuación:
¿Cómo fue crecer en Chihuahua? ¿Qué música escuchabas? ¿Cómo era tu vida por allá?
Mi vida siempre fue muy normal, muy tranquila. Vivo con mis hermanos, con mi mamá, con mi papá y con mi tita. Me considero una persona muy familiar. La música que escuchaba de niña eran las influencias de lo que yo creo que es el niño promedio norteño. Aunque tus papás no escuchen eso, terminas escuchando la música de acá. Mi mamá consumía mucho norteño y mi papá también. Pero, por ejemplo, mi papá escuchaba mucho rock; siempre ha sido un gran consumidor de música. Me crié mucho con Pink Floyd, My Chemical Romance, Green Day y Pxndx. Esos fueron mis primeros acercamientos a la música, por medio del rock. Pero siempre estuvo esa parte del norteño, del sierreño, lo que se escucha acá de este lado en su mayoría, y también las influencias del rock y del pop. Escuchaba mucho a Gwen Stefani.
Te pusieron así por Alanis Morissette, ¿no?
Sí, mi papá me puso así porque era su top.
El sueño de tu papá siempre fue que tú y tus hermanos fueran artistas. ¿Cómo lo está viviendo él ahora?
Muy contento. Mi papá siempre fue quien nos impulsó, tanto él como mi mamá, a ser mejores. No buscando una excelencia estricta, pero sí con la idea de que si estás haciendo algo, te claves en eso. Mi papá es muy picado con lo que le gusta, mi mamá también, y esa es la enseñanza: clavarse un poco en lo que haces.
Más que presionarlos para ser artistas, era impulsarlos.
Sí, jamás hubo algo como “vas a perder el tiempo con eso”. He escuchado amigos que, si quisieran empezar a tocar un instrumento, les dicen eso. Y gracias a Dios acá nunca se frenó nada. Al contrario, siempre estuvo el apoyo.
En entrevistas has hablado de la influencia musical de tu papá, pero también de la resiliencia de tu mamá. Considerando que tu proyecto tiene un carácter muy familiar y que trabajas con tus hermanos, ¿qué tan importante ha sido la forma en que tus padres los criaron en la construcción de lo que hoy hacen juntos?
Yo creo que ha sido la formación, como dices tú, de crianza, más que nada. Creo que hacer música, a fin de cuentas, para nosotros es un lujo. Es algo accesible, pero llevarlo a un nivel de plataformas o a lo que se pide para que sea exponencial no es tan accesible. Gracias a Dios, mi familia ha sido resiliente. Hemos crecido en un contexto un poco hostil, adverso. Venir de la clase obrera y de circunstancias que no te permiten sentarte a hacer música con tiempo, con el lujo incluso de ser dueño de tu tiempo. No lo hacíamos en ese contexto porque no era posible.
Pero está esa resiliencia de que, aunque no haya tiempo o recursos, desde qué lugar lo hago y qué hago con lo que tengo. Mis hermanos, por ejemplo, se han desprendido de cosas porque no se puede comprar una computadora o monitores, para hacerse de otras cosas que sí necesitan y darles ese uso con motivo. Viene mucho de ahí, de ser clase obrera, de gente que batalla y vive al día, y aun así poder hacer un espacio para hacer arte y mostrarlo al mundo.
Pensaba que no me gustaría que mi proyecto se colgara de eso, porque hay gente que puede lucrar con esa narrativa. Pero luego reflexioné que no es lucrar, es reconocerlo. No reconocerlo sería invisibilizarlo. Esa resiliencia es que, aunque las cosas estén como estén, nos hemos podido dar el lujo, la libertad y el espacio de hacer música, y hacer lo que nos gusta a mí y a mis hermanos.
Últimamente no hay una tendencia de encasillarse en un género, porque “encasillarse es limitarse”, como has dicho. Más que guiarte por géneros, ¿te guías por los gustos, por lo que se sienta real?
Viene de trabajar de manera muy sincera, con base en lo que estás haciendo en ese momento y que te guste lo que haces. También es algo de gusto; es un gusto que desarrollas y lo haces crecer ahí. Supongo que eso es el estilo: desarrollar un gusto y llevarlo a tu nivel.
No me gusta encasillarme en géneros. Me gusta cuando alguien tiene una paleta de sonidos y puede moverse dentro de ella. También me gusta cuando el artista hace algo que nadie espera. Sí hay cosas que hago que son gustos, cosas que me gusta hacer como base.
Si describieras tu sonido o tu proyecto de alguna manera, ¿cómo sería?
Está muy influenciado por el R&B, en cuestión de cosas que hago melódicamente con la voz, como líneas melódicas. Pero, hablando del lenguaje, de lo que suelo cantar, siento que está en un lenguaje muy simple. No es que tenga un súper léxico ni que sea la persona más letrada; surge desde ahí.

Podría definirlo como un R&B asociado con un poco de regional, porque sí siento que uso una simpleza a la hora de escribir letras, tipo Espinoza Paz. Hay influencias más regionales por ese lado al escribir, obviamente porque es mi lengua. Pero traigo muchas influencias del R&B y mis hermanos son un poco más de rock. Divagamos un poco dentro de eso. Lo definiría, a lo mejor, como alternativa. Para la gente que hace música alternativa podrían encasillarlo ahí, a grandes rasgos.
Creciste en una familia católica, ¿no?
Entre lo cristiano y lo católico.
¿Y cómo entra la parte espiritual en tu proyecto?
Es muy importante. Siempre lo he sentido como un llamado de Dios. He considerado que mi talento no es propio; lo veo como un don que me otorgó Dios. Es una parte importante para mí. Siento que son dones que Dios otorga a la gente, y la música fue uno de los que me tocó.
Hablando de Veintidos me imagino que el título es por tu edad, pero ¿cuál es el concepto general del material?
No fue algo planeado como un mixtape. Fueron canciones que se hicieron de manera individual para un toquín que iba a tener aquí. Resultó buen material, las cosas se acomodaron, conocí a Lalo, mi manager, hicimos conectes. Ya teníamos el material hecho; no estaba destinado para que saliera como un proyecto armado. Simplemente ya había canciones y había que sacarlas. No hay un súper trasfondo. Son canciones que se hicieron por diversión. Son 100% desde divertirse, incluso tontear. Se nota que vienen desde ahí.
Y que así acaba siendo más real, ¿no? Porque también hay una presión de que todo tenga un concepto muy aterrizado, pero hacer lo que te nazca también está bien.
Sí, está chido de repente ponerte serio, pero esto no inició por ahí ni terminó por ahí. Fue algo que se hizo meramente desde el cotorreo.
¿Cómo recuerdas tu presentación en el Palacio de los Deportes abriendo el concierto de Nsqk?
Raro. Antes de eso creo que había cantado nada más dos veces. Estoy medio familiarizada con cantar enfrente de gente por la iglesia, pero ya tenía mucho sin hacerlo. Ya había vivido eso de cantar enfrente de doscientas personas, normal, pero dentro de mi proyecto lo más que había cantado era para unas cuarenta o cincuenta personas, en toquincillos que hacía.
La primera vez que canté fue en el Foro Niebla, abriéndole a La BB Trickz, y fue de repente cantar enfrente de ochocientas o novecientas personas. He visto que no me pongo tan nerviosa a la hora de cantar. Entro en un estado diferente cuando canto, entonces no me dan muchos nervios en el momento. Pero sí está apantallante.
Me subí y dije: es un putero de gente. Todavía no llegaba toda y la poca que había ya se veía muchísima. Y lo grande que se ve desde donde te paras: no alcanzo a ver casi la cara de nadie. Sí es impactante cuando ves la magnitud. Te dicen que son 21 mil personas y dices bueno, pero ya verlo en retrospectiva es otra cosa. A pesar de eso me sentí muy bien. Es intimidante hasta cierto punto, es muchísima gente, pero bien.
¿Entonces cantabas en la iglesia?
Sí. En alabanza. Entré como a los trece o catorce y dejé de cantar como a los dieciséis o diecisiete.
Esa fue tu formación como vocalista.
Sí. Duré cuatro años cantando todos los domingos, ensayando entre semana. Yo sí considero que la iglesia forma muy buenos artistas y, más que artistas, muy buenos músicos. La mayoría de músicos que he conocido y que he dicho “qué bien”, se han formado en la iglesia.
Si todo sale bien en tu proyecto, ¿qué te imaginas que pase en el futuro?
No sé. Me gustaría seguir haciendo música y vivir tranquila haciendo esto. Hacer un chorro de música con un chorro de gente. No me llaman mucho las colaboraciones, pero me emociona conocer gente con la cual trabajar.
Me emocionan las nuevas puertas que se abren para crear música y el nuevo conocimiento que empiezo a adquirir. Llega un punto en el que esto se convierte en tu vida. Me emociona seguirme cultivando dentro de esto y ver hasta dónde puedo estirar la liga, ver hasta dónde me da mi conocimiento y lo que vaya aprendiendo para seguir haciendo lo que hago.
Me emociona la idea de que ya estoy dentro de esto, voy a seguir aprendiendo y cultivándome, y ver hasta dónde lo voy a poder llevar. Cuál va a ser la música que voy a hacer en diez años, cuando diga: ya aprendí un chorro.
Has estado haciendo nueva música, me imagino. ¿Qué te ha impulsado creativamente?
Creativamente, situaciones que he vivido últimamente, vínculos medio raros que me he creado a sudor y esfuerzo. Escribo mucho desde la experiencia, desde cosas que me mueven. Termina siendo muy desde la experiencia. He visto películas que últimamente han detonado más el área visual.
¿Vendrá música nueva pronto?
Sí, yo esperaría que este año ya tengamos material listo. Es mi meta.
Entradas Recientes
- La amenaza de demanda contra Rick Ross lleva a Remy Ma a cambiar el nombre de la película 'Biggest Boss'
- Vince Gill apoya la incorporación de Taylor Swift al Salón de la Fama de la Música Country
- Self Esteem inaugurará el recinto ARC de British Airways en Londres
- Sabrina Carpenter convierte el FEP en su propio escenario y barra: así sabe el Go Go Highball
- 'Royals' de Lorde se une al club Billion Views
- Rapero gana demanda de la policía por videos musicales
- Clipse, Mavis Staples y más son nominados a los premios Libera 2026: lista
- Hip Hop 4 Peace lanza la Alianza #KickRacism
- Lorde dice que está lista para hacer borrón y cuenta nueva cuando finalice el acuerdo discográfico con Universal
- Las bandas sonoras de 'Sinners' y 'KPop Demon Hunters' llegan después de los Oscar
- Martin Garrix presenta su nuevo single “Catharina”
- Dónde comprar ahora la nueva botella de embrague y el kit lateral de botella de embrague de Stanley
- El gigante de la música demanda a Claude Maker Anthropic
- Jay-Z revela espectáculos en el Yankee Stadium para 'Duda razonable' y 'Plano'
- Mark Cuban habla sobre cómo la IA, los mercados de predicción y más pueden afectar el negocio de la música


